La más cordial enhorabuena por su merecido triunfo en la carrera del sábado sea dada a uno de los pilotos más abnegado, generoso, dedicado, ofrecido, altruista, señorial, desprendido, filántropo, espléndido, sincero, franco, desinteresado, noble, caballeroso, leal y sobre todo buen amigo que ha parido la tierra aragonesa y que, sin perder el ánimo, empieza a contar en su bagaje con un más que admirable abanico de triunfos para sus vitrinas que ya merece y con mucho ser envidiado.
Aplausos J.A.
Si fueses un palmo más alto y con un poco más de pelo te pedía relaciones.
Abrazos