
Una edición de las más míticas y ajustadas de la historia, con un Jacky Ickx que llegó a reconocer que, de haber sabido que les costaría a él y su compañero Jackie Oliver tanto remontar, jamás habría tomado la salida andando. Recordemos que ésta fue la edición en la que por última vez en la que se tomaba la tradicional salida de Le Mans con los pilotos corriendo hasta sus coches, e Ickx por considerarla peligrosa y como forma de protesta, iría a su coche andando y no corriendo. El tiempo le daría, desgraciadamente, la razón debido a la muerte esa misma edición -durante el transcurso de la primera vuelta- de John Woolfe al salirse de pista, ya que el británico no se había abrochado el cinturón de su Porsche 917 para ganar tiempo en la salida.
Volviendo a Ickx y este Ford GT40, el belga llegaría a apagar las luces de su vehículo durante la noche para que los líderes, Gérard Larrousse y Hans Herrmann, no viesen cómo les recortaba tiempo durante la noche. Un automovilismo, en definitiva, de otra época.
Un saludo.
P.S: Buena adquisición.